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25/12/10

FELIZ NAVIDAD

Parece ser que es importante cuidar detalles como el de felicitar las navidades. Asin que BON NADAL a TOTS.

24/12/10

la cita


“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo”. John Ernest Steinbeck.

20/12/10

Ley Sinde

del blog de un amigo

15/12/10

El tiempo de los bancos


Ahora os dejo con una entrada de Alfonso. Una gran reflexión.
(pincha en el titular de entrada para ir a su blog y ver la entrada completa)
El tiempo no pasa igual mientras uno espera su turno en el ambulatorio, que cuando espera oír sus apellidos familiares en un examen oral, o cuando uno trabaja... El tiempo está tejido de circunstancias, de lugares y actos. Es muy distinto mientras dormimos. Nunca dejará de impresionarme el hecho de que pasamos el tercio de nuestra vida durmiendo, «el tercio de los sueños» que cantaba Calamaro. Siempre he pensado que la necesidad de dormir es una prueba muy clara de nuestra pequeñez. También San Pablo, Alejandro o Napoleón dormían.

Esta mañana me he topado con dos nuevos bancos, cerca de mi casa. Será cosa del Ayuntamiento, que no ha creído posible especular con esos 2 ó 3 metros de suelo que ocupan a lo largo. El banco forma parte de la postmodernidad resistente, porque en nuestra época el banco es la quintaesencia de lo descatalogado, es una lucha contra el instante y las prisas. Trataré de explicar esta frase pretenciosa e ilegible a continuación. Un banco es un asiento que dice ¡Espera! al atareado transeúnte que va huyendo con urgencia de lo importante. Hacer caso al banco, a su delicada atracción es ya señal de humildad. Sentarse, bien porque se espera alguien o porque se quiere contemplar algo, centrar la atención, o simplemente porque se está cansado. En este mundo de estímulos instantáneos, de pragmatismo extremo, un banco es una fortaleza, un refugio, un lugar donde decir «Me detengo, precisamente porque valoro mi tiempo y lo que me rodea». Cuando las cosas, las relaciones laborales, e incluso los compromisos personales son de usar y tirar, sentarse en medio de la calle o en un parque es un acto de rebeldía. Es algo propio de un transeúnte gamberrete, por no decir punk. Pues la actitud "correcta" sería pasar de largo: has pasado mil veces por este parque, no tienes nada que pensar, llegas tarde a X/Y/Z... La reflexión es una asignatura pendiente en nuestras vidas, también la sustitución de los deleites más artificiosos y llamativos por los más naturales y satisfactorios; entre los que se cuenta claro está reposar tranquilamente en un banco.

...

Ácido sulfúrico


Os dejo con un fragmento de la novela de Nothomb, Ácido sulfúrico:
"No es casual que los humanos lleven nombres en lugar de matrícula: el nombre es la llave de la persona. Es el delicado ruido de su cerradura cuando queremos abrir su puerta. Es la metálica melodía que hace que el don sea posible.
La matrícula es al conocimiento de los demás lo que el carnet de identidad a la persona: nada."

3/12/10

El 'sucesor' de Keith Haring marca sus coloridas huellas en Nueva York


Es el mural más codiciado de Manhattan. Calle Houston, esquina con Bowery. En el corazón iconoclasta del East Village. Donde Keith Haring puso a bailar a sus monigotes y donde Shepard Fairey dejó su impronta hace unos meses. Arte efímero a golpe de aerosol. Firmado por Kenny Scharf.
Apenas cinco días ha tardado en completar su mural el legendario artista 'pop', compañero de fatigas de Haring y Basquiat en los años ochenta, cuando el graffiti se convirtió en la sospechosa seña de identidad de NY.
“Quisimos romper las barreras entre el arte 'elitista' y el arte 'bajo'”, recuerda Scharf. “Las paredes se convirtieron en nuestro lienzo y logramos cambiar la percepción. El arte es para todos y debe crear emociones en la calle”.
Scharf, nacido en 1958 en Hollywood y criado entre dibujos animados, supo fijar su imaginería en las calles del East Village, posiblemente las más “bombardeadas” de Manhattan (después de los vagones del metro). “Había que crear algo con suficiente poder visual para llamar la atención, en medio de aquella explosión de colores y garabatos..."
Haring encontró el filón en la simpleza y la elocuencia de sus intransferibles monigote. Scharf evolucionó hacia un estilo hiperbólico, deudor de los dibujos animados y del cómic, y así ha seguido durante más de treinta años. Saltó a la fama mundial por las carátulas de los B-52 y por la sala “bombardeada” del legendario Tunnel. De ahí pasó a las paredes del Museo Whitney y a decenas de exposiciones, siempre caballo entre el sol californiano y las penumbras del East Vilage.
“Hacía tiempo que no le daba con tanta fruición al aerosol”, ha reconocido esta misma semana Scharf, después de rematar la faena ante los ojos atónitos de cientos de neoyorquinos, que sonríen inevitablemente ante las piezas del descalabrado “puzzle” callejero. “Creo que la responsabilidad última del artista es ésa: hacer pensar y trasladar el proceso creativo a la vida ordinaria, para intensificar nuestra experiencia”.
El mural sin título, auspiciado por la Galería Hole, está blindado contra las rigurosas leyes “anti-graffiti” de la era Giuliani. Su visión servirá sin duda para calentar el largo invierno neoyorquino y recordar de un fogonazo aquellos tiempos, cuando Haring y Scharf “bombardeaban” los cierres metálicos y el eco de los Ramones resonaba entre la carcoma del difunto CBGB.

1/12/10

ramificaciones


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