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Mostrando entradas con la etiqueta montaña. Mostrar todas las entradas
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6/7/26

Vignemale

El sábado, 27 de junio hicimos cumbre en el Vignemale, 3.298 msnm. El equipo lo componíamos Quique, Juan y yo. 

Hace dos años nos echamos para atrás tras superar el corredor de la Moskowa y había que volver para coronar y quitarse la espinita de este gigante del Pirineo.

En esta ocasión empezamos la excursión haciendo noche en el Refugio de San Nicolás de Bujaruelo. Allí nos dijeron que las condiciones de La Moskowa no eran buenas y que estaba peligroso por lo que reconfiguramos el plan y optamos por una ruta más fiable. Qué importante estar informados de las condiciones de las montaña. Hicimos muy bien cambiando el itinerario.

La ruta propuesta era larga y ya conocida en alguna de sus partes. Una ruta circular al Macizo del Vignemales saliendo del Refugio de Bujaruelo. El sábado comenzamos a caminar a las siete de la mañana hacia el Ibón de Bernatuara, de allí bajamos hacia la Cabaña de Lourdes y cogimos el GR10 francés en dirección al Refugio Baysselance para desviarnos hacia el glaciar de Ossoue y hacer cima, nueve horas después, en el Pique Longue o Vignemale. El tresmil más alto del Pirineo Francés. 

Después de las fotos de rigor regresamos sobre nuestros pasos para ir hacia el Refugio de Baysselance, que pasamos de largo para terminar haciendo vivac en el Refugio Oulettes de Gaube. Fue una primera jornada de 14 durísimas horas. 

Desde Oulettes de Gaube se tiene, la que para mi es, la vista más imponente de todo el Pirineo. La cara norte del Vignemale.

A la mañana siguiente continuamos nuestra ruta circular subiendo el Puerto de los Mulos, paso fronterizo clave que conecta el Valle del Ara con el Valle de Gaube. Tras superar este puerto y caminar por el interminable Valle del Ara llegamos al coche en 5 horas.

¡Qué bonito es el Pirineo!

23/6/25

Tolima en solitario

Pensat i fet! El miércoles me fui al Nevado del Tolima, a la aventura. Tolima exprés en 36 horas puerta a puerta. 

Cuando se me mete una idea en la cabeza es difícil sacármela. Soy cabezón, no sé si es virtud o defecto, quizá un poco las dos cosas. 

Total, para allí que me fui, armado con mi GPS y con el conocimiento de la ruta de una primera incursión, ocho meses atrás. 

La ruta sur es una vía abrupta y directa que pasa en 13 kms de los 2.500 metros de altura a los 5.220 metros pasando por los distintos pisos térmicos colombianos.

El timing fue el siguiente:

Salí de Bogotá el miércoles a las 5 am.

Llegué a Juntas a las 9 am (el puente del Río Combeima estaba obstruido por un derrumbe)… la primera en la frente. Aparqué y inconscientemente salí desde allí andando (quedaban 30 kms hasta el punto de inicio)… a la media hora empezaron a pasar vehículos, habían destapado el camino. Así que volví sobre mis pies para volver al coche.

A las 10.30 llegué a mi destino, la Finca El Silencio y comencé a caminar.

A las 15.30 llegaba al Campamento 4.000, ya en zona de páramo, feliz pero no con muy buenas sensaciones. Contento por haber llegado hasta ahí y haber superado la parte de selva. Comí sin hambre y monté la tienda... empezó a levantarse bastante viento, pero había un agradable sol que me daba en la cara. La cima estaba tapada. Tarde y noche en estado de letargo. Horas de espera.


A las 3.15 suena la alarma y para arriba tras intentar comer algo. 

A las 6 de la mañana tras llegar al mismo punto de la vez anterior, a 4.900 m. al pie del Cerro Negro. Decidí volver. No pintaba bien la parte alta, con nubes y con mucho viento. Tuve miedo al ir solo, tenía frío y pensé que era mejor una retirada a tiempo.

A las 11.30 estaba de regreso en el coche. Tardé cinco horas, bajando a toda máquina, con las consiguientes caídas, desde el pie del cerro negro (tres horas desde el campamento). Aún y todo, me dio tiempo de meterme en las termales del Rancho y limpiarme todo el barro del camino.

Llegué a casa a las 5 de la tarde del jueves.

La verdad es que esta experiencia en solitario me daba un poco de respeto. Para que mentir, salí de casa un poco acojonado, pero dispuesto a superar el reto. Y me doy por muy satisfecho con lo logrado.

El Tolima se resiste. ¡Volveremos!

10/6/25

Huaraz

Vacaciones en el Perú.

La primera etapa transcurrió en Lima, con motivo del maratón de la ciudad. En los pocos días que estuvimos conocimos su centro histórico y los barrios de Barranco y Miraflores.

Llegar al aeropuerto y ver el Huascarán

Cuando la gente habla de Lima siempre nombra su gastronomía: ceviches, tiraditos, causas... dimos buena cuenta de ellos.

Del centro histórico destacaré el Convento de San Francisco. El que tuvo, retuvo ¡Qué riqueza... vale un Perú!

La siguiente etapa de nuestras vacaciones era Huaraz, capital del Departamento de Áncash, a los pies de la Cordillera Blanca. Huaraz se encuentra a 3.100 metros de altura, en el Callejón de Huaylas, valle del Río Santa. 
Nos alojamos en el Lazy Dog Inn, 3.600 m., y desde allí hicimos varias excursiones a lagunas cercanas. Excursiones domingueras preceptivas, ideales para la aclimatación a nuestro gran objetivo: el Vallunaraju.

La primera incursión fue a la Laguna Llaca, 4.474 m., en la quebrada del mismo nombre. Salimos a pie desde el Lazy Dog y regresamos en menos de 6 horas. Al día siguiente hicimos otra ruta a la Laguna Churup y Churupita, a más de 4.450 m. el camino fue más corto que el día anterior, pero más directo.  

El tercer día aproveché e hice una salida en solitario adentrándome en la Quebrada Cojup para alcanzar la Laguna Palcacocha a 4.566 m. Salí desde el inicio del valle a 3.900 m. y recorrí sus 13 kms hasta la base de la laguna por una suave pista de tierra que a tramos se dejaba correr. Disfruté de la naturaleza, la soledad, el deporte, la aventura... ¡qué gozada! En la laguna Palcacocha me quedé 15 minutos extasiado contemplando el imponente paisaje: la pared del Palcaraju de 6.275 m. de altura. Los 25 kms totales de ida y vuelta los completé en tres horas y media a tiempo corrido. Qué bien aclimatado que estaba. ¡Fue genial!

VALLUNARAJU

Y por fin llegó el ansiado día de ascensión al Nevado Vallunaraju, 5.686 m. El domingo después de oir Misa de 10 en la Iglesia de la Soledad de Huaraz, subí con los guías al Lazy Dog Inn para recoger a Mélanie y despedirnos de los niños.

A las 12 empezamos a caminar desde la Quebrada Llaca y en dos horas llegábamos al CB, el campo de morrena, donde instalamos la tienda. Por la tarde a eso de las 5 durante más de una hora nos cayó una tremenda tormenta de truenos y relámpagos. Tuvimos bastante miedo.

De madrugada, a las 2 de la mañana nos levantamos, desayunamos y empezamos la subida al Valluna por el glaciar. La altura se notaba bastante pero íbamos muy bien aclimatados. A las 7 de la mañana hacíamos cumbre y a las 12 de la mañana, en menos de 24 horas, ya estábamos de vuelta con los niños.

¡Ya podemos decir que somos andinistas! Subir con ayuda fue genial, una experiencia super recomendable.

Al día siguiente del Valluna, para descansar, fuimos en taxi con los niños a la Laguna Wilcacocha, 3.745 m., en la Cordillera Negra. Justo enfrente. Desde este lugar se tiene una espectacular panorámica de toda la Cordillera Blanca.

El último día antes del regreso de las vacaciones volví a salir en solitario. Emulando a Mallory quise ir a las montañas de enfrente del hotel (¡porque están ahí!), montañas que tapaban la vista del Vallunaraju, para así poder contemplarlo de frente. 

Mi intención era pasar por la Laguna Aguak, laguna que había visto en un mapa y que no quedaba lejos, remontar el valle campo a través y llegar a los pies del Vallunaraju. A mitad de mi travesía me encontré con una senda perfectamente marcada y sin saberlo, tras tres horas de subida, me quede a las puertas del CB del Valluna accediendo desde otro valle. Al final alcancé la cota 4.900 a los pies del glaciar. Vi alguna laguna pero no la que buscaba, y como se me hacía tarde bajé para llegar a comer al hotel. Luego gracias al GPS del Garmin, vi lo que había hecho... interesante camino que a pesar de lo bien marcado que estaba no aparecía por ningún mapa!

¡Qué ganas de seguir investigando la zona! ¡Ojalá volver a la Cordillera Blanca! 

10/4/25

Volvimos a la Calera

Casi un año después he vuelto a la Calera, esta vez en solitario. Creo que este recorrido lo voy repetir más de una vez. Ideal para ganar en potencia!
Y seguimos con la tesis, y con las lecturas... y la lectura llama a la lectura. 

Esta vez van dos libros facilitos, amenos, de fácil lectura, como a mí me gustan. El primero de Omar Benitez, "Vueltas que da la vida", colección de historietas con moralina amable, que se deja leer. El segundo libro, regalo de mi 40, escrito a dos manos, de Ramos & Gorostidi, "La Guerra contra el F.L.A.N." una mezcla entre Torrente, el brazo tonto de la ley y Mortadelo y Filemón y sus aventuras con la T.I.A., bueno para echarse unas risas.   

Conociendo el Cauca: Popayán y el Volcán Puracé

Popayán, conocida como "la ciudad blanca" por el color de sus casas coloniales, fue fundada en 1537 por Sebastián de Belalcázar. 

Asunción de Popayán, nombre oficial, es una de las ciudades más antiguas y mejor conservadas de América con uno de los centros históricos coloniales más grandes del país con un total aproximado de 236 manzanas de sector histórico. Popayán es reconocida por su rica gastronomía caucana, una fusión de las culturas española, indígena y afrodescendiente y por sus procesiones de Semana Santa que se remontan al año 1556, convirtiéndose en la tradición latinoamericana más antigua.
Durante nuestra estancia estuvimos alojados en el antiguo claustro de la Iglesia de San Francisco, hoy convertido en hotel. Visitamos la Casa Museo Edgar Negret & Museo Iberoamericano de Arte Moderno, la Casa Museo Guillermo León Valencia y la Iglesia de San José. 
Todo queda muy a mano, así que también vimos el Puente del Humilladero y el Parque Caldas, plaza principal de la ciudad donde convergen todos los edificios principales y representativos de la ciudad como son la Catedral y la Torre del Reloj.

En el Museo Arquidiocesano de Arte Religioso, disfrutamos de la colección con obras muy influenciadas por la Escuela Quiteña, por su proximidad en los territorios de la Nueva Granada. Mención especial a las imágenes de las inmaculadas aladas. También estuvimos en el claustro de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario (dominicos), actual Universidad del Cauca, de donde según reza un letrero han salido 16 presidentes de la República de Colombia, por eso esta universidad es conocida como cuna de presidentes.

En nuestras escapadas siempre nos gusta buscar el contacto con la naturaleza. En esta ocasión fuimos al Volcán Puracé, dentro del resguardo indígena. Salimos con el guía desde la Mina de Azufre "El Vinagre" y alcanzamos la altura de los 4.300 msnm. a los pies del Volcán. Fue una excursión sencilla, con los niños. 

Como siempre, impresionados por la riqueza natural y cultural del país y sus posibilidades en el desarrollo del sector turístico. Ojalá se democratice la naturaleza y crezca el interés en descubrirla y cuidarla. 

11/10/24

Nevado del Tolima

Desde que subimos hace dos años el Nevado Santa Isabel quería subir al más exento y cónico Tolima.
Los 4 días de ruta que leía en las agencias me echaba para atrás, así que llamé a Andrés y le propuse un ajuste de plan, un "Tolima Express"

He aquí un breve relato de la directa y rápida Ruta Sur del Nevado del Tolima que hicimos en día y medio:
 
El lunes por la tarde, recogí a Andrés C. y salimos hacia Ibagué para llegar a la Vereda Juntas en la zona alta del Cañón del Combeima. Allí, dormimos en el suelo de madera de la cabaña de Carlos S. 
A la mañana siguiente, a las siete, después de desayunar sopa de pollo con patatas y queso campesino con chocolate, comenzamos nuestra aventura.
Cruzamos el Cañón del Combeima, un lugar paradisiaco con palmeras de cera como en el Cócora, pasando por la finca el Silencio y el Rancho, en este último lugar, Orlando se estaba dando un baño en las termales... no sé porqué pero todo este paisaje me transportó a una película: Jurasic Parc... una vez pasado el Rancho empezaba lo duro, una tremenda subida por un bosque de niebla con un desnivel de 1.500 metros que nos llevó al Campo 4.000 en pleno páramo andino, donde montamos las tiendas ya con la lluvia sobre nuestra cabezas. 
Esta primera jornada nos llevó 5 horas. Eran las 12 de la mañana y no parecía que fuera a escampar. 
En la tienda comimos y echamos la tarde. 
La verdad, la cosa pintaba mal, pero finalmente ya de noche la lluvia aflojó y pudimos ver de fondo el Nevado con lo que nos fijamos las 4 de la mañana como hora de partida para la cumbre..., pero siguió lloviendo y continuamos dormitando.
El miércoles, a las 7 de la mañana paró de llover y subimos a probar suerte. Pero no fue el día y después de dos horas a 4.900 m, justo debajo del Cerro Negro decidimos bajar bajo una pesada y molesta lluvia.
¡Qué dos días más incomodos!
Resumiendo: esta ruta es dura, por lo directa, pero debe ser una maravilla con buen tiempo. Así que para la próxima ocasión seleccionaremos bien la fecha, cosa complicada con la inestable climatología del páramo colombiano, y haremos cumbre.

6/9/24

Verano Olímpico

Semana Bretona - Saint-Gildas-de-Rhuys
Me gusta dormir abrigado en verano. 
Bretaña, la Galicia francesa, imprevisible en lo meteorológico, nos recibió con un buenísimo tiempo durante toda la semana. 
Según he oído, Bretaña es una región con identidad propia, con carácter. Me gusta las regiones con personalidad, algo que echo de menos en Francia. 
Lo mejor de estos días fue el turisteo de bicicleta; verano azul, como auténticos guiris, deambulando por aquí y por allá entorno al golfo de Morbihan: Sarzon, Saezeau, el Castillo de Suscinio, Port-Navalo, Port Crouesty, Port Du Logeo... volveremos!
Travesía y cimas pirenáicas por el GR11
Mano a mano con mi hermano Juan. 
Días de montaña y acampada resumidas en dos excursiones:
  1. Gran Facha y Picos del Infierno.
  2. Travesía desde de Baños de Panticosa por el GR11 hacia la cabaña de Cerbillonar para el intento de ascensión al Vignemale por el corredor de la Moskowa.
Total: 60 kms y +10.000 metros acumulados

Interesante la vuelta "a huevo" desde la cabaña de Cerbillonar hasta el Collado Bajo de Brazato (entre los Picos Baciás y Brazato), para terminar finalmente enlazando con el camino original del GR11 de regreso al Balneario.
Estuvimos en tierra de nadie, explorando entre cabras y jabalíes. 
p.d.Habrá que regresar al Vignemale con mejor tiempo! 
Porque está ahí!
Burdeos la ciudad del vino
Dos días en la capital de Aquitania, ciudad a la que volveremos, no solo por su vino y gastronomía si no para disfrutar de su historia, que no es poca. 
Maratón de Medellín - Allí me colé...
De regreso, en un casi pensat i fet, me planté en Medellín para correr en un respetable 3.13.29, mi maratón número 24.

Tres libros
Tocando el Vacío - Joe Simpson
Recuerdo ver la película en el colegio, cuando era pequeño, en una de esas tardes en las que no apetece dar clase. Probablemente nos la puso D. Vicente Parrilla.
Aquella película me marcó tanto que aún la recuerdo. El Siula Grande quedó grabado en mi memoria para siempre. 
Hace poco supe de la existencia del libro-testimonio que la precede, un imprescindible de la literatura de montaña.
Ahora dos libros, de dos amigos. Amigos y libros pocos y buenos.

Caminantes - Luis María Sancho
Se hace camino al andar... un gusto saber que uno ha estado rodeado de artistas.

El Matrimonio, la gran invención divina - José Fernández Castiella
Libro de estudio, para tomar notas y reflexionar. Profundo, ambicioso.
"yo soy nosotros" …ser capaces de vivir el matrimonio en su dimensión sobrenatural requiere de unos hábitos de piedad exigentes.

1/8/24

Cerros Orientales

A pocos metros de casa, en los Cerros Orientales, se encuentran varios caminos coloniales, excelente opción para el esparcimiento de turistas y excursionistas, pero que quizá por miedo o desconocimiento siempre me han sido desaconsejados. 

Estos caminos son el Camino del Indio y el Camino del Meta.

Parece mentira que hayan tenido que pasar tres años para descubrirlos y que haya sido de la mano de un francés, primo de mi mujer. En julio fui con Alexander por aquellas alturas, salí de casa y cogimos el camino que parte de la calle 127c, como digo, a pocos kilómetros de casa y me pareció increíble, en un par de horas de deporte estábamos fuera de la ciudad, en la Calera, en plena naturaleza.

Siempre pensé que esas veredas estaban desaprovechadas, lo que era una gran pérdida para la ciudad. 

He estado investigando y hay pocas descripciones, salvo algún track de wikiloc... por lo que estos caminos siguen quedándose en la penumbra del desconocimiento general. La inseguridad cercena la libertad de aventurarse por los caminos bogotanos, la gente tiene miedo… y yo me quedo con las ganas de repetir y descubrir nuevos caminos.

8/7/24

Corre La Tierra

Nos hemos reengraciado con Colombia. 

La guasca es, según la RAE, una hierba de la familia de las compuestas que se usa para aromatizar el ajiaco. Pero hemos conocido otra Guasca, un pueblito de Cundinamarca a tan solo 50 kms de Bogotá.

Guasca es nuestro nuevo lugar de referencia. Está cerca de Bogotá, lo que hace que el trayecto sea menos penoso y que en poco más de una hora podamos estar al pie de la chimenea disfrutando de paz y tranquilidad rodeados de naturaleza a 3000 metros de altura. Éloi está encantado rodeado de animales: conejos, ovejas, cabras, gallinas, pavos, vacas y perros: Mario, Dalila, Nilo... 

Ya van dos fines de semana seguidos que vamos a Guasca y seguro que caerá alguno más. Nos sentimos como en casa, en las Cumbres, con José y Rosalba atendiéndonos. 

Hemos hecho tres excursiones por la zona. Primero estuvimos en la cascada de Nemustén, cerca de Sueva, sin más, un paseíto agradable. Al día siguientes desde la casa "Las Cumbres" fuimos a las Lagunas de Siecha (agua hombre): Siecha, Fausto y Sur América... el tema de los nombres no está muy claro, porque el fin de semana siguiente fuimos a otra laguna también llamada Fausto o Panda o Guasca... que sé yo. No termino de aclararme. 

Las Lagunas de Siecha están en el Parque Nacional Natural Chingaza, en la cordillera oriental de los Andes. Relativamente cerca se encuentra La Laguna de Fausto, se accede desde el Alto de la Cuchilla. A esta última fuimos con un guía que nos explicó que estábamos en una zona de amortiguación... puro páramo, lluvia, agua, con barro hasta las rodillas. ¡Qué frío! 

En esta última excursión nos enteramos de una tradición muisca que nos encantó "correr la tierra" un evento en el que los participantes recorrían el territorio de cinco lagunas sagradas: Guatavita, Guasca (llamada de Martos en el s. XVII y parece que es nuestra Fausto/Panda), Siecha (Siecha, Tibatiquica, Guaiaquiti para los antiguos muiscas), Teusacá (El Verjón) y Ubaque. Esta tradición es narrada en El Carnero, 1638 obra del cronista Juan Rodríguez Freyle.

Los muiscas, pueblo indígena que habitaba la región del altiplano cundiboyacense, celebraban esta ceremonia de "correr la tierra" en honor al agua (principio femenino de la vida), posiblemente dos veces al año: en el equinoccio de primavera, 21 de marzo y en el de otoño, 23 de septiembre. En una especie de peregrinación en la que entre sus rituales estaba hacer ofrendas en las lagunas... origen de la leyenda de El Dorado

Nosotros hemos "peregrinado" ya a cuatro de estas lagunas sagradas para los muiscas, sólo nos queda la de Ubaque para completar el circuito. El recorrido que enlaza estas cinco lagunas podría ser un proyecto bonito para crear un camino, real o ficticio. Este camino rondaría los 100 kilómetros y podría ser el germen que abriera el senderismo en Colombia. ¡Ojalá llegue el día en el que poder caminar libremente por el campo colombiano!

Estaría bien que hubiera más estudios acerca de estas tradiciones prehispanas. Imagino que habrá poca documentación y muchas veces la historia se basará en la tradición oral de los campesinos. 

Me hubiera gustado que hubiera habido un texto definitivo sobre "correr la tierra", un lugar serio con datos inequívocos, porque por aquí cada cual dice una cosa. Lo más fiable, sin duda, esta web de Diego Martínez.

6/3/24

Patagonia inmensa

Santiago y 3 road trip con un bebé de 16 meses. Itinerario telegráfico:

UNO
Volamos a Balmaceda en la región de Aysén, de allí tras alquilar un 4x4 minero vamos a Cerro Castillo. Hace un calor bastante potente.

Subimos al Mirador de Cerro Castillo 2.675 m desde donde tenemos una impresionante panorámica del valle del río Ibáñez y la montaña que corona el macizo con su laguna de origen glaciar.

Las capillas de mármol en Río Puerto Tranquilo no pudieron ser. El General Carrera no estaba tranquilo. Bahía Mansa.

Puerto Bertrand, lago Bertrand, lago Plomo, la proximidad del Campo de Hielo Patagónico Norte.

Parque Patagonia y los guanacos, "hola guanaco", vista a lo lejos del Cerro San Valentín, 4053.

La confluencia: río Baker y río Nef.
Magnífica vuelta al Lago General Carrera: Puerto Guadal. Cascada El Maqui, sorpresa del camino. 

Albergue en Chile Chico, pizza y cruce en barco hasta Puerto Ingeniero Ibáñez. Balmaceda. Completo.

DOS
Aterrizamos en Puerto Montt (Pedro Montt), Región de Los Lagos. ¿Quiénes son toda esta gente que da nombre a tantos lugares? Mont, Prat, Biedma, Bertrand, Valdivia, Nef, Moreno, Nordenskjöld... Historias recientes. Terrenos inmensos por bautizar. 
Barco Pargua - Chacao. Llegamos a la isla de Chiloé.

Fuerte Ahui, encontrado de casualidad, uno de los últimos bastiones hispanos de América del Sur.

Ancud y las pingüineras.

Castro y las Iglesias Patrimonio: Rilán, Dalcahue, San Juan, Tenaún. Cerveza Don Temo. Lobos de mar, orcas asesinas.

Monumento Natural Lahuen Ñadi - Aeropuerto Puerto Montt.

TRES
Puerto Natales, provincia de Última Esperanza (bautizado así por el navegante español Juan Ladrillero, debe su nombre a la “última esperanza” de encontrar el Estrecho de Magallanes en 1557, para la expedición que lo buscaba desde el Océano Pacífico).
Cruce de la Frontera en Cerro Castillo, (accidente de los rusos). Pasamos a Argentina, provincia de Santa Cruz. La Esperanza... de tener gasolina suficiente para llegar a nuestro destino. Atardecer. Luna llena y a lo lejos El Chaltén. Albergue en la calle Lionel Terray.

Mirador de la Laguna Torre al Cerro Torre 3133, historia de la escalada. Nuestra Señora de la Patagonia.

Fitz Roy, 3405, y la Laguna de los Tres.

Parador La Leona en la ruta 40, lugar histórico de obligada parada en el que en 1877 el Perito Francisco Pascasio Moreno fue atacado por un puma (leona) dando así nombre al río y al parador.

El Calafate junto a el Lago Argentino, próximo al Campo de Hielo Patagónico Sur. Visita al Glaciar Perito Moreno.

Vuelta a Natales y visita a Torres del Paine: Mirador Cuernos y mirador Base de las Torres.

Nos falto llegar al estrecho de Magallanes y a la Cueva del Milodón. A la próxima. 
Regreso a Santiago, se ve el Aconcagua desde el avión: Bellavista, La Chascona (casa de Neruda), Plaza de Armas, Cerro San Cristóbal, Museo de Bellas Artes.

Chile, Argentina, Patagonia, un lugar al que volver.

11/9/23

Parque Ecológico Matarredonda

Este domingo visitamos un páramo cercano a Bogotá, ubicado dentro del Parque Ecológico Matarrendonda. Nos hizo un día frío y lluvioso y no íbamos muy bien preparados para el clima típico de esta zona. 

Hicimos una rápida caminata de hora y media en total (ida y vuelta por el mismo sitio) hasta la Laguna de Teusacá. El camino es bastante sencillo ya que transcurre por un Camino Real (empedrado).

Aunque nos hizo malo disfrutamos del paisaje entre neblinas que le deba al conjunto un aspecto solitario, apartado y misterioso. Justo lo que buscábamos. Creo que volveremos mejor equipados.

7/3/23

Tenjo, Subachoque y el Caballo Criollo Colombiano

¡Qué necesario es salir de la ciudad y ponerse en contacto con la naturaleza! Salir de la ciudad y enfrentarse al asfalto bogotano es toda una decisión, ¡hay que armarse de valor!
El finde pasado lo pasamos en una cabaña en medio de bosques andinos y ganadería ecológica, el Refugio Alto del Yaque, en la Reserva Natural El Silencio.
El Silencio es una reserva privada adscrita a la Red de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (RESNATUR). La finca, situada en el municipio de San Francisco (Cundinamarca, Colombia), tiene una extensión de 130 hectáreas y se encuentra a una elevación aproximada de 2800 m sobre el nivel del mar. En este lugar se combinan en forma armoniosa las actividades productivas (ganadería para la producción de leche) con la conservación de antiguos robledales y bosques de niebla.
De este fin de semana me quedo, sin duda, con el paseo por el bosque de niebla pegado al Camino Real del Yaque, antiguo camino colonial que comunicaba La Vega con Subachoque. 
Se nos mostró una naturaleza misteriosa, un valle encantado, una ciénaga solitaria, sólo faltaban los dinosaurios. 
Otra cosa que me gusto especialmente fue montar a caballo y conocer los cuatro andares propios de la raza del caballo criollo colombiano (CCC), que son: paso fino, trocha pura colombiana, trote y galope. Encantado de conocer esta raza con más de 500 años de historia!

Fue un fin de semana de naturaleza y lectura. 
Me recomendaron la lectura de Los cinco lenguajes del amor de Gary Chapman y casi lo leí de una sentada, y eso que no soy de libros de autoayuda. Me resultó ameno, lleno de anécdotas interesantes.
Gary viene a decir que hay cinco idiomas para manifestar y recibir amor y a veces no hablamos el mismo idioma por lo que nuestro "tanque emocional" puede estar vacío. Los cinco lenguajes o idiomas son:

  • Palabras de afirmación

  • Tiempo de calidad
  • Dar regalos
  • Actos de servicio
  • El contacto físico
Además, pudimos visitar los pueblos de Tenjo y Chubachoque en la Sabana de Bogotá. ¡Desconexión a 40 kilómetros de Bogotá, qué más se puede pedir! 

18/4/22

Páramo de Ocetá

Recientemente estuvimos en el Páramo de Ocetá. El páramo es un ecosistema alpino intertropical con predominio de vegetación tipo matorral (arbustiva). Se ubican en alturas próximas a los 4.000 m., una de las especies más características son las del género Espeletia, comúnmente conocidas como "frailejones".
El Páramo de Ocetá es ya el segundo que visitamos en Colombia y la verdad es que son muy pintorescos... parecen un mundo submarino en altura... con sus anémonas andinas, los frailejones.
El término páramo, para mí, como dice la RAE, denomina una gran extensión de terreno yermo, raso y desabrigado. 
En la meseta castellana sirve para denominar a una llanura alta, agrícolamente poco productiva. Y eh aquí la traslación.... con la extensión del castellano en América, la palabra pasó a usarse también para las tierras altas y llanas del altiplano andino húmedo característico de los Andes del norte.

El Páramo de Ocetá está muy cerca de la localidad de Monguí un pueblito que forma parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia. Está situado a unos 97 km de la ciudad de Tunja, capital del departamento.
Bonita Semana Santa en Monguí!!

21/2/22

Volcán Nevado de Santa Isabel

Seguimos descubriendo Colombia, esta vez con un Road Trip de una semana: Bogotá - Salento - Filandia - Valle del Cocora - Pereira - Santa Rosa de Cabal - Hacienda Venecia - Manizales - Honda - Guaduas - Bogotá. Ha sido super interesante y bonito, un viaje que ha merecido la pena y en el que hemos podido disfrutar de la naturaleza. 

Aquí un breve resumen, omitiendo detalles, de un desquite de montaña:

Salimos de Sta. Rosa de Cabal a las 7 de la mañana, cuatro horas de traqueteante aproximación por una tortuosa pista forestal. Nada más llegar hicimos una pequeña aclimatación hasta el mirador de la Laguna Verde a 4.400 m., de ahí fuimos a comer al chalet de montaña el Cisne, especie de refugio a todo lujo donde comimos y pasamos la “noche”.

A las 3 am ya estábamos en marcha rumbo a la cima norte del Nevado y a las 10 de la mañana ya estábamos de vuelta en la fragoneta, todo un récord!

El Santa Isabel o Poleka Kasue (nombre ancestral del Volcán Nevado Santa Isabel), traducido como Doncella de la montaña o Princesa de las nieves, es un nevado muy particular, ya que no es un volcán de forma cónica, sino que es un conjunto de domos que cuenta con tres cimas principales (norte, centro y sur). 

Nosotros ascendimos la cima norte de 4.965 msnm.

Este Nevado es la más baja de las montañas glaciares de Colombia por lo que presenta el más acelerado descongelamiento de los nevados colombianos, condenado a perder toda su masa glaciar en unos pocos años. El Santa Isabel forma parte del Parque Nacional Natural Los Nevados y se encuentra entre los Nevados del Ruiz y del Tolima.

Parques Nacionales exige un guía para poder realizar este tipo de actividad, es cierto que pilla bastante a desmano, cuatro horas de 4x4 por pista forestal, pero la verdad es que el Nevado es super asequible (excepto por la altura), en 5 horas se puede subir y bajar desde el punto de partida en “Conejeras” a 4.100 m. 

Seguro que con el paso del tiempo este tipo de actividad de montaña se desarrolla de manera menos rígida y se facilita a todos los amantes de la montaña para que sea más sencillo poder acceder a las cumbres nevadas del país. ¡Qué gran potencial tiene Colombia en cuanto al turismo de montaña!

25/11/21

Volcán Acatenango 3.976 msnm

Recientemente hemos tenido la oportunidad de estar en Guatemala, Centroamérica, un país de una naturaleza exuberante y una paisajes increíbles. 

Primero visitamos Antigua, antigua capital de "Goathemala ". Ciudad colonial preciosa, con vistas al volcán de Agua, Acatenango y el volcán de Fuego. Por la noche, tomando una cervecita en una terraza de Antigua podíamos ver las explosiones del Volcán de Fuego, en activo, al que subiríamos al día siguiente. 

El macizo Fuego-Acatenango era originalmente referido por los colonos españoles como «los volcanes de Fuego» y en verdad son un auténtico espectáculo de la naturaleza. Poder verlo a escasos kilómetros de distancias, a la altura de nuestros ojos, no tiene precio. De las experiencias más bonitas de mi vida alpina, sin duda.

Pudimos acampar con nuestro propio equipo (tiendas, sacos y ropa de abrigo patrocinados por declatón) y disfrutar de la tarde-noche distanciándonos un poco de la decenas de turistas, que como nosotros, querían disfrutar de los fuegos de artificio del volcán y el posterior amanecer desde la cima del Acatenango. Nosotros fuimos sin guía local y no nos fue mal. Queríamos ir a nuestro aire, eso sí, pagamos los 50 Quetzales para acceder al parque natural.

Al día siguiente fuimos a Santa Cruz La Laguna en el lago Atitlán, también rodeada de volcanes, y otro enclave precioso del país.

Guatemala es un paraíso. Muy recomendable.

14/11/20

La escalada del Everest. Los escritos completos de George Mallory

El Alpinista como Artista


La gran mayoría de los hombres son artistas en cierto sentido. Algunos son activos y creativos, y algunos participan de manera pasiva. No hay duda de que las personas que crean difieren de las que no crean, en un modo que podría considerarse esencial. Pero unas y otras tienen en común este impulso artístico: todas desean expresar la parte emocional de su naturaleza. El comportamiento de quienes se dedican a las formas superiores del arte muestra esto de manera muy clara. Tal vez especialmente clara en el caso del teatro, en la danza y en la música. No solo son artistas quienes actúan y representan, sino también aquellos que se emocionan con la representación. En este sentido, los artistas no se distinguen por su capacidad de expresar las emociones, sino por su capacidad de sentir esas emociones a partir de aquello que constituye el Arte...

Todos los alpinistas de la categoría arrogante son artísticos, independientemente de otras consideraciones, porque cultivan las experiencias emocionales por sí mismas, y por la misma razón son también deportistas. No es una paradoja afirmar que todos los deportistas -me refiero a los auténticos deportistas- son artísticos...

Desde el momento en que el placer se persigue, no solo por su valor literal..., sino con algún propósito más lejano y emocional, está compartiendo la naturaleza de Arte. Esta distinción se percibe con facilidad en el mundo del deporte. Marca la diferencia entre la persona que disfruta remando en un bote porque le complace el ejercicio, o le gusta la sensación de deslizarse por el agua en un bote, o quiere utilizar el agua para llegar a algún ligar deseable, y el que entrena para una carrera; la diferencia entre dar patadas a un balón y jugar un partido de fútbol; la diferencia entre darse un paseo a caballo por motivos de salud, o cazar zorros a caballo. Sin duda, ni al deportista ni al alpinista se les puede acusar de tomar sus placeres a la ligera. Ambos son artistas...

Pero hay arte y ARTE. Y podemos distinguir entre unos y otros artistas... Parecería perfectamente natural comparar un día en los Alpes con una sinfonía. Para los alpinistas de mi misma raza, esta comparación puede hacerse con toda justicia. Sin embargo, ningún deportista podría o querría afirmar lo mismo para el cricket o la caza, o para cualquiera que sea su deporte particular. Reconoce la existencia de lo sublime en el Arte con mayúsculas, y sabe, aunque no pueda sentirlo, que ese modo en que lo sublime mueve el alma es completamente diferente y mayor. Pero los alpinistas no admiten esa diferencia, en el plano emocional, entre el alpinismo y el Arte. Afirman que la esencia del alpinismo es algo sublime. Pueden comparar la llamada de las montañas a la melodía de la música magnífica. Y esa comparación en modo alguno resulta ridícula.

27/1/20

Gasherbrum 1958. El relato inédito de una conquista - Walter Bonatti

Seguimos con literatura  de montaña. Me encanta!
Si hay una montaña más difícil de escalar que el K2, según los entendidos, ese es el Gasherbrum IV. El GIV, decimoséptima montaña más alta de la tierra (7.925 metros/26.001 pies). Situada al fondo del glaciar del Baltoro y del circo de Concordia, es sin duda una de las montañas más simétricas y deslumbrantes del Karakórum y presenta una subida extremadamente técnica.

La primera ascensión la realizó en 1958 la cordada italiana: Walter Bonatti - Carlo Mauri y desde entonces sólo se ha ascendido en otras 3 ocasiones... lo que nos habla de su extremada dificultad.
«Me sigue Mauri, no hacemos comentario alguno, pero siento que estas reacciones solo pueden ser recíprocas. La pared es lisa y compacta, y al mismo tiempo la roca se desmenuza, como también la fina capa de nieve que la recubre a tramos. A menudo hay que utilizar clavos para poder asegurarnos, unos clavos que luego hay que recuperar para no quedarnos sin ellos. Todo es peligroso y poco fiable: la roca, la nieve, los clavos que ponemos, e incluso el frío, que se ensaña con nuestras manos cuando, en los pasajes más delicados, nos vemos obligados a quitarnos los guantes. Nos gustaría poder quitarnos también los crampones, pero a la vista de las bajísimas temperaturas nos abstenemos de hacerlo, por miedo a no poder volver a calzárnoslos en caso de necesidad. Las dificultades técnicas rondan el V grado, sin contar con que la altitud, el hielo y la inminencia de la tormenta vuelven exasperantemente lenta nuestra progresión. Es una lucha desesperada, entre la realidad y nosotros mismos, pero al final ganamos nosotros. A las doce y media exactamente, nuestras banderitas de Italia, Pakistán y el CAI ondean, o más bien se agitan violentamente, a merced del viento tormentoso de la cumbre. Estamos a 7.980 metros, en la cota más levada del GIV. Idealmente, todos nuestros compañeros de expedición están aquí arriba con nosotros, viviendo este momento decisivo. Parece increíble que en tan breves instantes haya que dar por concluida una realidad tan larga y tan compleja de materializar. Nos abrazamos emocionados».
Este libro es el relato a modo de diario escrito por Walter Bonatti a su retorno después de la aventura. El manuscrito ha permanecido olvidado durante seis décadas entre todos los documentos de su archivo personal.

Un testimonio inédito hasta la fecha donde el protagonista reescribe la historia con revelaciones sobre la expedición, el recuerdo de sus compañeros, los detalles y la extrema dificultad de la lenta y emocionante aproximación a la cumbre por una vía que nadie ha vuelto a repetir en los sesenta años siguientes, y algunas polémicas tras el regreso a Italia.
El equipo que conformó la expedición al CIV, 1958
«Durante la estancia en Concordia se realizará el pago a los porteadores, que es como la celebración de un verdadero rito y resulta siempre muy curioso de ver. Algunos reciben un anticipo, a otros se les abona la liquidación, y unos y otros dan vida a un cuadro realmente penoso. Los pobrecillos permanecen acuclillados sobre la nieve, en pequeños grupos, durante horas y horas, esperando su turno con paciencia casi estoica. En cambio, allí donde se reúnen los que ya han recibido la paga, hay movimiento, acción, y los dos grupos contrastan tanto entre sí que no parece que estén compuestos por la misma gente. Los hay que cuentan ávidamente las monedas y las vuelven a contar; otros, quejosos, se disponen a volver a sus aldeas, y también hay quien se pelea con sus amigos. En resumen, nadie parece alegre, sino que reina un descontento general, aunque sé con seguridad que todos han recibido ni más ni menos que su paga exacta. Una vez más, llego a la conclusión de que el dinero es la causa principal de la infelicidad humana...». 
Bonatti en la cima del GIV, el 6 de agosto de 1958
«Hay poco que decir: Bonatti es un dios. Cuando llega su turno, veo el puntito rojo de su jersey que avanza, diría que sin esfuerzo, pero sin duda con decisión y ligerezas únicas, hasta llegar al punto de reunión. Comparados con él, los otros son de arcilla y tierra, humilde carne humana».

23/1/20

Los catorce de Iñaki - Jorge Nagore

Al mal tiempo un buen libro... en estos días pasados he releído del tirón "Los catorce de Iñaki", la crónica del extraordinario intento de rescate del himalayísta Ochoa de Olza en el Annapurna.

Tengo memoria de pez y nunca me acuerdo de las cosas que he leído o visto... me ocurre a veces, que digo... este libro no estoy seguro de haberlo leído... lo empiezo a leer y no me acuerdo de nada y cuando quedan 5 páginas para terminar digo: "Efectivamente, me lo había leído!!". 
Así puedo disfrutar de las cosas varias veces, como si fuera la primera vez.
Me encantan los libros de expediciones y aventuras de montaña! Aquí dos fragmentos

 
El riesgo es grande, pero da sentido a las expediciones y a la escalada en los ochomiles. El riesgo permite que la aventura sea posible, la convierte exactamente en lo que es: una lucha sin cuartel contra los elementos y con total ausencia de garantías. "Si quieres garantías, cómprate una tostadora", solía decir Iñaki.

Sé bien que una parte de nuestra sociedad no ve con buenos ojos que seamos capaces de pelear como condenados para cumplir con nuestros sueños, ni que derrochemos valor en nuestra aparente estéril búsqueda. Sé que nuestro modo de vida alternativo no siempre es entendido o bien recibido pero, ¿acaso debería reprochármelo? La Diosa Annapurna tiene más respuestas guardadas en su regazo que todas las preguntas que yo sería jamás capaz de formular.

30/7/19

Picos de Clarabide

Otro finde en Pirineos.
Esta vez subimos desde el Valle de Estós a los Clarabides 3.020 m.
Excursión larga y fácil... eso sí, pasada por agua!

23/7/19

El paso del gato

Este finde estuvimos en la Munia 3.133 m., en el paso del gato, el gato ska.
La verdad es que no tiene ningún misterio. Lo peor es al autosugestión: ni paso, ni gato.

Salimos desde Petramula y hicimos cumbre normalmente. Eso sí, nos pusieron multa por aparcar mal en el monte. Ya ni aparcar se puede.