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24/8/14

Tresmiles a montón

Dieciséis tremiles en un mes no está nada mal, aunque podrían haber sido más de veinte, pero los dejaremos para otros años. 
De esos dieciséis once los hice en una semana. El sábado quedé con mi hermano y con Rosa y hicimos los Picos del Infierno cuyo pico central mide 3.081 metros. Ya es la tercera o a cuarta vez que los hago, pero nunca me canso. Además fueron los primeros tremiles que hice con mi hermano cunado tenía doce años allá por 1997. En aquel entonces mi hermano me sugirió subir también al Pico Tebarray de 2.886 m. pero preferí dejarlo para otra ocasión. El sábado no lo dudamos y subimos a la carrera desde el collado, coronando en escasos diez minutos.
El miércoles nos volvimos reunir los cinco magníficos.
Y antes de que cantara el gallo hicimos el Cresterío de Gavarnie desde el Casco de Marboré hasta el Marboré, una ruta de más de treinta kilómetros y con un nivel positivo de 3.000 metros que hicimos en unas respetables 16 horas. 
Una buena paliza que mereció la pena.
El tiempo no acompañaba en absoluto pero se dejó hacer por lo que pudimos coronar las siete cimas previstas: 
Casco de Marboré 3,006 m., Torre de Marboré 3.009 m., Espalda de Marboré 3.073 m., los tres Picos de la Cascada de Gavarnié (3.095 m. 3.106 m. y 3.161 m.) y el Marboré 3.248 m. 
Caminante ante un mar de niebla
Por último este sábado volví a intentar el Garmo Negro de 3.051 m., pero esta vez fui acompañado. Subimos en dos horas y media y bajamos en una. Tiempo récord y cervecita a la llegada. Así se acaban las cosas. 

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