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19/2/09

albufera


Llevaba tiempo sin publicar nada... aunque sigo pintando.
Fue una tarde cualquiera. Las tardes cualquieras suelen ser las más bonitas porque hasta el mas mínimo detalle te hacen asentir ante las cosas de la vida.
Cogí mi bicicleta rosa (si, es rosa ¿y que?) y con lady arielo en la oreja izquierda y Don Andrelo en la derecha hui de la ciudad y de los insultos de los coches conducidos por gente adiestrada en el arte de las maldiciones.
Mi bici rosa volaba (a veces vuela) y una rueda se pinchó. Yo no grité ni lloré. Yo no insulté ni ______.
Yo miré, contemplé, adoré y PINTÉ.

1 comentarios:

Pablo dijo...

maldecí.
A propósito de Arielo y Andrelo pondré una canción para vuestro deleite.
Gran conjunto K

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