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3/5/14

Trabajar por encargo y la importancia del reposo

En Albalat, con el rumor del agua. Todo dispuesto para empezar.
No es lo mismo pintar por placer que por encargo. La presión está ahí: el tiempo es escaso y la incertidumbre es extensa.
En un principio sonaba todo muy bohemio para los inexpertos... Ir a España a pintar, a buscar a las musas, a inspirarse. 
Hay que reconocerlo, sonaba a excusa.
Puçol, donde el blanco es más puro
Pero no todo es trabajar en esta vida. Hay que saberlo. Y cuando hablamos de creación se necesita un tiempo, al menos seis días y uno de descanso. La vida es como una paella, necesita reposar y la pintura no es menos. (Podríamos ponernos teológicos con esto...)
Creo que todo artista tiene un punto de insatisfacción, de insaciabilidad. Uno nunca acaba de estar contento porque difícilmente se llega a la perfección imaginada, idealizada, por eso hay que dejar las cosas reposar y comerse una paella. Con descanso las cosas se ven mejor, con distancia.
La realidad generalmente es peor. Hay que saberlo. No obstante esta vez la realidad estuvo bastante bien, para muestra un fotón.
Y ya sabéis, como mínimo 1/7 de reposo.
Los útiles de faena y las zapatillas a pie de mesa

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que grande!!!

Y que bueno reposar de la vida cubierta de nubes

Rodrigo

Pablo dijo...

Efectivamente! my friend... por cierto, este verano iré a Biescas. Tenemos pendiente un 3000 jaja

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